A finales de los años 20, la necesidad de unir las nuevas zonas en expansión de la ciudad, imponía la construcción de diversos puentes sobre la ría del Nervión. Uno de ellos fue el Puente de Begoña , actualmente conocido como Puente del Ayuntamiento , que serviría para enlazar el nuevo centro de la ciudad con la casa consistorial y con la carretera que subía al recién anexionado barrio de Begoña. El tráfico fluvial, fundamental para los trabajos portuarios que en aquel entonces se desarrollaban a esas alturas de la ría, obligaban a que dichos puentes fueran diseñados de tal forma que permitieran el paso de los buques. La solución que se adoptó fue la de puentes levadizos a la imagen y semajanza de los existentes en la ciudad de Chicago (EE. UU.). Siendo alcalde de la villa Federico Moyúa se encargó al arquitecto municipal Ricardo Bastida (1879-1953) la solución que encontró al acudir al Congreso Eucarístico de Chicago d...